::HAZ EL TRABAJO A TU MEDIDA: Tú y Sólo Tú Puedes Desarrollar tu Trabajo en la Medida que Quieras
Todos tenemos una forma de ser que nos hace únicos. No hay un ser igual a otro en este mundo. Tenemos un estilo, una forma de hablar, de actuar, de reaccionar. Tenemos gustos particulares, aspiraciones, anhelos que nos hacen muy diferentes. Es como la firma.
Hay imitadores, pero no son iguales a quienes imitan.
Dale sentido a lo que haces. Pregúntate qué quieres para tu vida, y cuando tengas la respuesta, piensa cómo tu trabajo puede contribuir para ello.
Darle educación a los hijos, mejorar el nivel y la calidad de vida, tener casa o un carro nuevo, un viaje, una segunda luna de miel, tantas cosas que se pueden anhelar para mejorar, tantas opciones por las cuales conducirnos.
Ahora piensa en tu trabajo. ¿Cómo puede contribuir este en el logro de tus objetivos personales y familiares? Es bien cierto que sin trabajo muchas de las cosas que podemos anhelar en la vida se esfuman con una facilidad pasmosa.
“El trabajo dignifica al ser humano”. Esto es darle sentido. Recuerda que lo que eres se ve en lo que haces. Es decir, en cómo hablas, cómo vistes, qué lees e incluso, en cómo tienes tu puesto de trabajo y cómo lo ejecutas.
Miremos un par de elementos: Tu lugar de trabajo, y la forma de ejecución del mismo.
Es bien sabido que uno de los lugares donde pasamos más tiempo es en la empresa donde trabajamos, a parte de la casa. Es como otro matrimonio. Y en este sentido, ese matrimonio será tan agradable en la medida en que se contribuya para que así sea.
Hacer el trabajo a la medida quiere decir que realmente el empleado, el jefe, el empresario se sienta allí como realmente quiere sentirse. Para esto hay que tener en cuenta lo siguiente:
1. Qué objetivos se tienen en el trabajo.
Como comenté hace un momento, este punto responde al cuestionamiento del ¿para qué se va a trabajar? Lamentablemente hay quienes van a trabajar como si llevaran en la espalda una pesada carga. Sienten una aversión hacia la empresa donde trabajan y hacia el puesto en el que laboran. Y esto tiene una particular fundamentación en el que se hacen las cosas sin una razón por un lado, y por otro, se pierden de vista las razones por las cuales se comenzó a realizar ese trabajo.
Por eso hay que tener un objetivo que sustente el hecho de ir a diario a ese lugar que nos procura el sustento.
2. “¿Cómo se hace para llegar a Roma?: Procura que todos los pasos que des te conduzcan allá.”
Si lo que haces no te lleva hacia donde quieres, eso que haces va a perder sentido para ti. Por eso es necesario que busques la manera en que tu trabajo, tenga relación con los pasos que das para lograr lo que te has propuesto para el desarrollo personal y profesional tuyo y el de tu familia.
Si tu trabajo no contribuye, difícilmente este será interesante, apasionante para ti.
3. Rompe la forma en qué se vienen dando las cosas.
Tú tienes una forma de hacer las cosas. Los demás también. Que los demás hagan las cosas de cierta forma, no quiere decir que tú las hagas así. Salvo que los demás se encuentren en un nivel desarrollo pleno, que estén desarrollando la filosofía de la organización y que hayan logrado el clima laboral ideal, entonces no está por demás aprovechar esa situación.
Sin embargo aunque existan ciertas formas de realizar las labores internas en la empresa por disposición de la misma, hay cosas en las cuales el empleado cuenta consigo mismo para el desarrollo de ese trabajo. En ese sentido, ¿Cómo quieres que sea tu lugar de trabajo? ¿Aburrido?, ¿Desordenado?, ¿Conflictivo? Eso lo decides tú y nadie más.
Así que ten en cuenta las siguientes sugerencias:
- Toma la iniciativa y mejora tu lugar, tu espacio donde realizas tus labores.
- Alégralo. Sin ser exagerados ten elementos que contribuyan para eso.
- Orden. El desorden contribuye a crear inestabilidad, quita la tranquilidad. Los expertos en Terapia Ocupacional insisten en que el desorden para nada contribuye para el desarrollo sano de los individuos.
- Cuida tu cuerpo. Si la silla donde estás sentado afecta la postura correcta de tu espalda, cámbiala. Busca dentro de la empresa una que te sirva. Si no la hay, aleja de tu mente pensamientos como que eso es responsabilidad de la empresa y que hasta que ellos no hagan nada al respecto seguirás usando esa.
Una actitud en ese sentido lo único que hace es afectar a la persona que así decide actuar. Busca entonces en tu casa y llévate una para tu oficina si es el caso.
En otras palabras, acondiciona todos los elementos para que te ayuden, no para que te perjudiquen.
- Atención a tus horas no laborales. Si bien es cierto en esas horas como es obvio no estás trabajando, lo que hagas o dejes de hacer en ellas puede afectar el sano desarrollo del mismo. Por ejemplo si la hora de entrada es a las 7 am y eres de los que acostumbra a quedarse viendo televisión hasta horas de la madrugada te pueden pasar dos cosas. Una que al no dormir lo suficiente y bien, estás acumulando sin notarlo quizás cansancio que necesariamente va afectar cualquier cosas que hagas, incluyendo tu trabajo. Y recuerda que en tu trabajo tu nivel de productividad es importante para tu permanencia en el mismo.
Y la otra es que la televisión de hecho en muchas ocasiones en lo único que te va a servir es para darte una “indigestión” mental. Pero cuidado, hay quienes se van al otro extremo, dan tanto en el trabajo que terminan por descuidar otras áreas de su vida.
4. Pensar en Grande: En lugar de estar obstaculizando, criticando y peleando es mejor crear el hábito “constructivo” de pensar en nuevas opciones. ¿Cómo puedo hacer esto mejor?, ¿qué opciones tengo?, ¿quién me puede ayudar en esto?, ¿qué tanto puedo dar en esto? Cuando tenga las respuestas simplemente HAZLO, lánzate y logra el desarrollo que necesitas.
5. Aumenta tu tiempo: No es hacer más en menos para terminar rápido. Es hacer lo que hay que hacer pero bien hecho. Por ello es importante planificar de acuerdo a los objetivos que tengas, sino serás como un barco a la deriva que rema fuerte, duro, al máximo, pero sin saber para dónde.
6. Los resultados hablan por ti: “Lo que haces habla tan duro de ti, que lo que dices de ti mismo no se escucha” decía Goethe. La mejor recomendación que puedes tener para ti mismo son los resultados, resultados excelentes. La mejor hoja de vida está constituida por excelentes resultados. De nada te sirve tener las mejores capacidades del mundo, la mejor preparación sino lo sustentas con los resultados que has de mostrar. Es así de sencillo. Eres grande, pues demuéstralo.
7. “Siempre Listos”. Ese es el Slogan de los Scouts, una organización excepcional que ha prestado servicios por tanto tiempo y a través de tanta gente en el mundo. Igual podría ser el Slogan nuestro.
Siempre Listo, con el entusiasmo, la energía, la disposición y el compromiso para lo que haya que hacer y para lo que estás haciendo. Recuerde que lo que haces habla tanto de ti que lo que dices de ti mismo no se escucha. Por eso da lo mejor, haz lo mejor, y obviamente serás el mejor.
8. Camina un Kilómetro más: Usualmente vemos que la gente da un poco menos de lo que se le pide. Si adquieres el hábito de ir más allá, de mejorar cada cosa que haces, de tener un compromiso mayor, de desarrollo pleno, de buscar cómo hacer mejor las cosas que haces seguramente serás una persona de realizaciones y de muchas proyecciones.
Caminar un Kilómetro más es comprometerte contigo mismo a dar lo mejor, únicamente lo mejor y nada más que lo mejor. Es tu compromiso real y consciente de que en cada cosa que hagas pondrás todo tu corazón.
En últimas, haz de tu vida laboral como de tu vida cotidiana “exactamente” eso que quisieras que fuera. Que sea agradable para ti, que sea divertida, que sea un reto. Dale sentido a tu vida, dándole a la vida sentido.